Conformarme con el recuerdo
Published by La Chica del Coro under on 14:03
Marracos, como supongo, es un nombre que creo que todos me habréis oído nombrarlo, pero creo que no todos habéis podido disfrutarlo.
Marracos para mi, no es un pueblo en el que veraneo, ni uno de esos que vas unas cuantas veces al año, o te pasas por ahí algún que otro fin de semana, Marracos es algo mas, es mi pueblo, es mi infancia, es mi familia, es una parte muy grande de mi, que pocas cosas me han podido aportar tanto.
Independientemente de que haya cambiado la situación, ahora hay gente nueva, hay o ha habido problemas, como en todos pueblos, no me apetece tanto subir al pueblo..., el recuerdo que tengo de él es mucho mas importante.
En esa pequeña villa de una tienda y un bar., y, eso si, una bonita iglesia con un gran parque, he pasado semanas tras semanas, y he de decir, que nunca me he cansado, ahí, la tele o el Internet ni se nombraban, ni muchísimo menos los móviles, no hacia frío, no hacia calor, con una camiseta y el pantalón de ayer se estaba a gusto, el pelo siempre estaba en su sitio ya que no tenia "sitio" y pasear pro al calle era sin duda, todo una aventura.
Mi pueblo era alegría, bien estar, tan pronto me pasaba por casa mis abuelos a merendar, como en el bar. un tío nos invitaba a un helado, las madres con los niños, nuestros primos, en la plaza, los chicos con las bicis, la piscina...
Hablo en plural porque todo esto no seria lo mismo sin mi compañera de aventuras, Sara, de la que ya he contado nuestras desventuras, aunque lo que siento yo hacia mi pueblo, lo digo en singular.
Creo que, por mucho que cambie el pueblo, la gente, o yo, los mejores momentos de mi vida nunca van a cambiar, y, cuando los recuerdo, el paisaje que aparece de fondo es Marracos, es vivir el DIA a día con mis abuelos en la casa de la abuelita Pilar, mis comiditas en la cocinita, que dudo que otras niñas pudiesen jugar con verduras de verdad de la huerta de su abuelo, coger conejos de la tía Mari carmen, ver los cerdos de la tía Eresmita, comer caramelos de café con la tía Engracia, jugar a toco marro con los chicos...
Son pequeñas cosas que para mi, es lo mas grande que he tenido, aunque no costasen nada de valor.
Ahora recuerdo todo esto con nostalgia, me gustaría volver atrás y que todo fuese tan fácil como lo era entonces, volver a sentir el Sol marraquino en mis vaqueros rotos y mi sucia camiseta, volver a oír a mi familia en cada rincón, a mi abuelo en su vespino diciéndome, sube Alejandra, vámonos a coger caracoles....
Supongo que me tendré que conformar con recordarlo
Y, al hacerlo, querer un poco mas a mi pueblo.
Marracos para mi, no es un pueblo en el que veraneo, ni uno de esos que vas unas cuantas veces al año, o te pasas por ahí algún que otro fin de semana, Marracos es algo mas, es mi pueblo, es mi infancia, es mi familia, es una parte muy grande de mi, que pocas cosas me han podido aportar tanto.
Independientemente de que haya cambiado la situación, ahora hay gente nueva, hay o ha habido problemas, como en todos pueblos, no me apetece tanto subir al pueblo..., el recuerdo que tengo de él es mucho mas importante.
En esa pequeña villa de una tienda y un bar., y, eso si, una bonita iglesia con un gran parque, he pasado semanas tras semanas, y he de decir, que nunca me he cansado, ahí, la tele o el Internet ni se nombraban, ni muchísimo menos los móviles, no hacia frío, no hacia calor, con una camiseta y el pantalón de ayer se estaba a gusto, el pelo siempre estaba en su sitio ya que no tenia "sitio" y pasear pro al calle era sin duda, todo una aventura.
Mi pueblo era alegría, bien estar, tan pronto me pasaba por casa mis abuelos a merendar, como en el bar. un tío nos invitaba a un helado, las madres con los niños, nuestros primos, en la plaza, los chicos con las bicis, la piscina...
Hablo en plural porque todo esto no seria lo mismo sin mi compañera de aventuras, Sara, de la que ya he contado nuestras desventuras, aunque lo que siento yo hacia mi pueblo, lo digo en singular.
Creo que, por mucho que cambie el pueblo, la gente, o yo, los mejores momentos de mi vida nunca van a cambiar, y, cuando los recuerdo, el paisaje que aparece de fondo es Marracos, es vivir el DIA a día con mis abuelos en la casa de la abuelita Pilar, mis comiditas en la cocinita, que dudo que otras niñas pudiesen jugar con verduras de verdad de la huerta de su abuelo, coger conejos de la tía Mari carmen, ver los cerdos de la tía Eresmita, comer caramelos de café con la tía Engracia, jugar a toco marro con los chicos...
Son pequeñas cosas que para mi, es lo mas grande que he tenido, aunque no costasen nada de valor.
Ahora recuerdo todo esto con nostalgia, me gustaría volver atrás y que todo fuese tan fácil como lo era entonces, volver a sentir el Sol marraquino en mis vaqueros rotos y mi sucia camiseta, volver a oír a mi familia en cada rincón, a mi abuelo en su vespino diciéndome, sube Alejandra, vámonos a coger caracoles....
Supongo que me tendré que conformar con recordarlo
Y, al hacerlo, querer un poco mas a mi pueblo.
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